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sábado, 7 de mayo de 2011

Empanadillas de bacalao

Aunque por este país, a pesar de la que está cayendo, parece que atamos perros con longanizas, no está de más recordar una recetilla que se puede realizar con partes menos nobles y vistosas de pescados y carnes: Empanadillas.

En este caso, de bacalao. Qué como nos hemos vuelto muy sibaritas con esto de la cocina, nos olvidamos que el bacalao además de lomos, si lo compramos entero, que sale más barato, tenemos otras partes incluso más sabrosas.

Vamos a necesitar:
  • -Masa para empanadillas. Hoy nos valen las que venden ya preparadas (12 unidades)
  • -Bacalao, unos 200 gramos de carne limpia y desalada.
  • - 250 ml de leche.
  • -Ajos, cebolla fresca, salsa de tomate y pimienta (al gusto).
  • -Zumo de Oliva.
 


Poned a calentar: Horno : 180-190 ºC; dos sartenes, una con el zumo de oliva y otra con la leche para que hierva.

Cuando la leche arranque a hervir, apagad el fuego y poned el bacalao en trozos pequeños dentro. Reservad.




Partid los ajos y la cebolla fresca (es obvio que vale también la añeja) menuditos. En la sartén con el aceite caliente id pochando la verdura.


Con la cebolla y el ajo bien rehogaditos. Sacad el bacalao de la leche y desmenuzarlo, retirando espinas y pieles ( al blanquearlo con la leche está operación es mucho más fácil ). Se va  añadiendo a la sartén con la cebolla y el ajo y se rehoga unos minutos. Añadid un poco de pimienta. Incorporar la salsa de tomate (ni que decir tiene que será la que queráis: casera o de conserva). Y de nuevo rehogad 5-10 minutos.


A tener en cuenta que debe de quedar un relleno con una cierta consistencia y no excesivamente lígero. Dejad que enfríe un poco y mientras disponed la base de las empanadillas que vamos a rellenar.


Normalmente se rellena disponiendo una porción de la farsa en una mitad de la oblea. Eso normalmente. Por mi parte, con las obleas que venden preparadas, gracias al papel parafinado que traen es muy fácil distribuir el relleno apretando, con delicadeza, sobre la empanadilla al cerrarla.


Y, ahora es cuando algun@ se echará las manos a la cabeza. Untad las empanadillas cerradas con un poco de aceite y metedlas al horno unos minutos. quedarán doradas y crujientes y habremos utilizado muchísimo menos aceite que al freírlas.



Sólo queda comérselas.


Gracias por pasar por aquí.