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domingo, 5 de junio de 2011

Olas


-¿Listos todos?

Espero a oír cinco voces dando la confirmación.
-¡Vamos, vamos!¡Ese ritmo!¿Acabaremos o llamo a los de reserva para que nos ayuden?

Siempre la misma cantinela. Siempre con la misma entonación. Sé que cumplimos los tiempos.Y ellos saben que tiene que ser así. Una vez que el proceso se ha iniciado nadie puede entrar en este área hasta que esté finalizado.

-¡Iniciando fin de carga! -Aprieto un botón naranja.

El operario más alejado, en la rampa de carga, está apretando el otro botón naranja a la vez que grita, sin mucha convicción -¡Listo! -Y corre hacia las puertas interiores de la exclusa.


 Por el sistema de megafonía comienza a oírse una cuenta atrás y luces naranjas parpadean en todo el recinto.

-Diez, nueve... -¡Fuera de las rampas! -...ocho, siete.. -¡Puerta interior! -...seis... -¡Exterior 1! -...cinco... -¡Desconexión!- ...cuatro, tres... -¡Exterior 2! -...dos, uno.
Aparentemente no está pasando nada. Sólo se oye un siseo.-Compensando presiones... ¡Todo listo! -
Todo en orden. Cada uno de nosotros acerca su ojo izquierdo al lector de iris. Es el sistema de firma. Las luces rojas que han estado encendidas durante doce horas, ahora son verdes. Fin del proceso. Todo conforme al protocolo.
Han sido doce horas estresantes. Cómo siempre. Ahora toca descansar.
Me gusta sentarme, aquí, cuando necesito descansar. En el suelo. Frente a la exclusa. Mirando a través de los paneles vitrocerámicos. Amortiguan la, ahora, cegadora luz del exterior. El zumbido de los generadores eléctricos me adormece. Espero el momento en el que la realidad queda oculta a los sentidos. Y surgen los recuerdos. Vívidos, algunas veces. Otras, como entre niebla.
De entre la neblina surgen olas. Arena. Un olor yodado. Un sabor, salado. De pescado seco y vino fresco. Un ritmo: Olas.

Ahora la luz ahí fuera no es tan intensa. Se divisa en el horizonte una silueta. Conocida, agradable. La miro y deseo como nunca, como siempre, estar en ella.

Una sirena. Es la hora de la comida. ¡bonito eufemismo! Son solo dos meses. Y de vuelta a la Tierra.

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