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domingo, 30 de diciembre de 2012

Bienvenido 2013

Se nos va 2012. Para muchos con el grito de "¡por fin!". Para otros, también muchos, con la incógnita "¿y ahora qué?.


Nos esperan meses de incertidumbre, austeridad, más recortes. A cada cual le afectarán de una manera distinta. A Todos, como conjunto, de la misma: tiempo perdido. Si, tiempo perdido. Porque las oportunidades robadas, no volverán. Las lágrimas derramadas, ya secas por el desdén, sólo serán recuerdo de quién las derramó. Porque los que nos han traído hasta aquí, nos volverán a llevar a quién sabe dónde de nuevo. Sí, eso es perder el tiempo, porque las oportunidades, que no os engañen, sólo pasan una vez por delante de nuestras narices.


Hemos perdido empresas, capacidad de generar empleo, estamos perdiendo capacidad de dar una formación de calidad a nuestros hijos e hijas, sin importar de dónde vienen; estamos perdiendo el dar una sanidad de calidad a Todos. Nuestros mayores están perdiendo la estabilidad final que les prometieron y por la que trabajaron.



Se va 2012. Recordad, al menos, quiénes hicieron promesas falsas, quiénes pactaron a nuestras espaldas la seguridad de su retiro, quiénes traicionaron y traicionan a todo un pueblo, quiénes trabajan para aumentar las desigualdades, quiénes siguen haciendo más rico al rico y más pobres a Todos.

Qué 2013 nos haga más Persona, a todos.



4 comentarios :

Paco Muñoz dijo...

Hermosas palabras querido amigo, pero la gente tiene menos memoria que un pez, los malditos seguirán siendo malditos y estrujando la breva, los pobres cada vez más pobres, y como somos el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra muchos volverán a tropezar la tercera y la cuarta, y me refiero a quienes lógicamente no debían tropezar, por su condición proletaria, pero el mundo es así. Feliz año ante todo, porque claro estamos hablando de deseos. Un abrazo.

José Javier Navas dijo...

Gracias Paco. Al menos los deseos todavía no nos los cobran, ni nos los roban. Aunque se empeñan en que no los alcancemos.
De todo corazón, qué sea bueno para tí y los tuyos.

Anselmo Lucio dijo...

Feliz Año Nuevo, José Javier, no dejemos que nos lo amargue nadie. Un abrazo.

José Javier Navas dijo...

Gracias Anselmo, qué sea bueno también para ti y tus seres queridos.
Se hace lo que se puede, pero cada vez que miras alrededor ves a más personas pasándolo realmente mal. Y cuando tu grano de arena se pierde en un mar de indifetencia, ya no es amargura, es dolor. Pero se sigue en la brecha, no hay más remedio.
Un abrazo y gracias por pasar por aquí, tu casa.