Hace un tiempo, no mucho, conocí la iniciativa Algo Falta a través de Twitter (@AlgoFalta).
Me pareció genial la idea. He conocido el mundo de la distribución y el de los fabricantes. Os aseguro que soy de los que leen una etiqueta un par de veces antes de echarla al cesto de la compra.
Sería muy interesante, incluso deseable, tanto para el consumidor como para los fabricantes y para los vendedores, disponer de un sello, una cualidad distintiva que provenga del consumidor final. ¿Podría haber mejor garantía?
Hoy es un proyecto viento en popa. Os animo a que lo conozcáis: Algo Falta Acción.


