23 de agosto de 2011

Termodinámica para la canícula (vi)

Hablaba en la entrada anterior del Principio Cero de la Termodinámica, que si se han parado a pensar nos permite comparar temperaturas gracias al termómetro; y de estado de equilibrio, usando como ejemplo una imagen con los distintos agentes económicos y sus interrelaciones. Bonita imagen ¿verdad? Parece, a todas luces, un ciclo sin fin.

17 de agosto de 2011

Termodinámica para la canícula (v)

He escrito en las entradas anteriores muchas veces la palabra calor. Y no es cosa del verano. recordad que Termodinámica designa al estudio de los efectos mecánicos producidos por el calor. Literalmente.
Desde mediados del siglo XIX, en que se hace imprescindible rentabilizar al máximo el trabajo producido por las máquinas de vapor; hasta el día de hoy, en que sus principios son aplicados para predecir la máxima eficacia de los más diversos sistemas (químicos, bioquímicos, geológicos...) la Termodinámica ha ensanchado sus ámbitos de aplicación a todos los campos de la Ciencia.

15 de agosto de 2011

Termodinámica para la canícula (iv)

Hace calor ¿verdad?. Se agradece una sombrita que nos resguarde del Astro Rey. El mismo que buscamos como desesperados en invierno.
Parece cómo si un fluido misterioso manase de él confiriendonos calor. Calor, como el que pasa de la llama, o de la resistencia eléctrica, al agua calentita de la ducha. O el calor que desaparece del vaso al que echamos hielo. 

13 de agosto de 2011

Termodinámica para la canícula (iii)


-¡Vaya tostón que nos está pegando el amigo con la dichosa Termodinámica!¡Qué si el botijo!¡Qué si el aire acondicionado!

Es lo que tienen las tardes de agosto: Son largas y cunden. Además que hacía algún tiempo que tenía ganas de repasar algunos conceptos que, con el tiempo, nos son tan familiares (a algunos) que les perdemos la perspectiva.

12 de agosto de 2011

Termodinámica para la canícula (ii)

En una entrada anterior traté de explicar porqué notamos fresquito ante un ventilador. O sea, el mecanismo del botijo.
Pero en estas épocas estivales y sobre todo modernas, de televisores de plasma, TDT´s, smartphones, tabletas que no son de chocolate y e-readers; qué menos que llegar a casa, poner a funcionar el aire acondicionado y coger un refrigerio de la nevera (frigorífico, fresquera...).

 Y miren por donde sin saberlo, ¡zas!, la termodinámica otra vez. -Si es que al final le vamos a coger cariño-.

11 de agosto de 2011

Termodinámica para la canícula (i)

-¿Termo qué? 
-¡Este hombre está loco!
-¡Si es que estos calores no son buenos!
Por orden: Termodinámica. Sí, un poco. Cierto, estos calores no son buenos, y de siempre se ha intentado mitigar sus efectos.

10 de agosto de 2011

Blas Infante: 75 años de un asesinato.


Agosto
Cuando los niños comen
pan moreno y rica luna. (F.G.Lorca)

Noche del 10 al 11 de agosto de 1936.
Kilómetro 4 de la carretera de Carmona.
Un vil asesinato. El de Blas Infante.

¡Qué mal lo tenía!

8 de agosto de 2011

Leyendas urbanas

El aspecto de ese individuo estaba empezando a no gustarme. No se si alguna vez os habrá pasado. Puede que sean prejuicios: Hay caras, aspectos, poses... que no presagian nada bueno.

3 de agosto de 2011

La primera vez

Creo que coincidirán conmigo en que inevitablemente, para cada sujeto y un acto determinado, ha de existir una primera vez.
Esa primera vez que o bien recordamos al dedillo o, a fuer de recordarla como queremos recordarla, la revivimos como deseamos cada vez que la evocamos mentalmente.
No sé si lo recuerdo, o quiero recordarlo, así. No recuerdo mi edad en ese momento, eso creo que es cierto. 
Aquella habitación podría haber sido cualquier habitación, salvo por ciertos detalles. Recuerdo esos dibujos, simulando flores anaranjadas en las paredes.
Pocos prolegómenos. Esto se hace así y punto. Cuánto antes acabemos mejor.
Mis torpes manos agarraban aquellas redondeces escurridizas intentando llegar a todos los huecos a los que pudiesen llegar. Sin ser ambidiestro, mis dos manos repetían los movimientos, casi sin importar lo que hubiese entre ellas.
Esa mezcla de humedad, grasa, olor... y las torpes de mis manos ejecutando una especie de ritual. Como si no fuese la primera vez que ejecutaban esa especie de danza. Como si esas redondeces se fuesen a escapar de entre mis manos y todo fuese a acabar como no debía.
Más fuerte aquí, ahora más suave. ¡La mano entera no!¡Serás bestia!¡sólo un par de dedos!¡Así!¡Girando despacio!
Y así una vez, y otra... Hasta llegar a poder ejecutar ese, en cierta forma ritual, sin recibir indicaciones. Experimentando nuevas formas y nuevos movimientos. Parece que no se me daba mal. Esa era mi impresión. Y la de mi abuela. Qué ya ni siquiera entraba a la cocina, con azulejos que simulaban flores anaranjadas en la pared, a la hora de fregar los platos. Mis manos manejaban las redondeces de platos, fuentes, ollas... con verdadera destreza. Me seguía costando un cierto esfuerzo lavar los vasos. Aún introduciendo sólo un par de dedos junto al estropajo el vaso se llenaba y me costaba girarlo como era menester.
¡Ay! esas primeras veces.

1 de agosto de 2011

Lectura para una tarde de verano.

Cría de erizo. San Rafael-El Espinar. Segovia
Hay hechos que cuando llegan siempre te pillan desprevenido.

En este caso ha sido una enfermedad la que ha llamado a la puerta de la familia. Una enfermedad llamada cáncer.

No era nueva en mi entorno. He conocido a algunas personas con esta enfermedad, cáncer, más o menos allegadas. Al final unas evoluciones fueron muy positivas y otras tuvieron desenlaces fatales. Es lo que tiene esta enfermedad. Y otras que no nos da tanto reparo nombrar, ¿verdad?

Pues sí, a la Tía Uchi le han diagnosticado un cáncer de mama. ¡Qué mal se lo ha tomado! cómo si le hubiesen puesto un erizo en el bidé.

-¡Toda la vida trabajando y ahora esto!- Tía, qué no. Qué has estado trabajando para que te quede una jubilación. Bueno, y para ponernos grandes a más de uno.

Y uno se pone a leer, a consultar, a rebuscar. Qué si el origen de la enfermedad, su evolución, tratamientos... Y llegan las primeras sesiones de quimioterapia. y los primeros altibajos en el estado físico que, obviamente, condicionan el estado anímico de la persona.

De la web de Editorial Almuzara
Y aquí es dónde quería llegar. Hacía tiempo que quería leer este libro: "Cómo vencer al cáncer" del Dr. Juan. R. de la Haba y editado por Almuzara. El Dr. de la Haba es el oncólogo de mi Tía. Y tenía alguna referencia del libro. Comprado esta mañana y leído en la siesta. Y ahora contándoos un par de cosas.

El libro no es un recetario milagroso. Tampoco un libro de autoayuda. Son, contadas en primera persona, vivencias de pacientes y familiares que han vivido con esta enfermedad. Complementado con información al respecto de la misma muy, muy asequible.

Las palabras de los protagonistas son sobretodo de ánimo y esperanza. Tamizadas por una serenidad sobrecogedora. Sin el permiso del autor ni de la editorial, me voy a permitir transcribir un pequeño párrafo. Palabras de un enfermo de cáncer:
"Sólo el paso del tiempo y sólo eso en mi caso, me hizo ver que efectivamente iba teniendo aquello que deseaba con mayor intensidad el día que me dijeron que mi enfermedad no se curaba: tiempo. TIEMPO. Hoy cinco años después (..)sigo disfrutando de tiempo."
También con unas de las iniciales del Dr. de la Haba:
"Lejos queda como objetivo del presente libro establecer una actitud positiva como clave infalible de éxito en la lucha contra la enfermedad.(..)este libro sólo pretende demostrar que, diagnosticado de un cáncer, se puede vivir, que cada día que pasa se puede vivir más, y que además se puede gozar de una calidad de vida suficiente como para llenar de pleno contenido la misma."
Y permitidme dos ejemplos claros de lo anterior (lectura obligada.):
Gracias por pasar por aquí.